Con una contudente victoria ante un rival más que difícil el equipo de la zona oeste de Rosario se llevó los dos puntos y sumó una nueva ilusión en el camino hacia el título.
Día pesado y cancha cargada es el combo perfecto para un partido complicado. Asomaba la tarde en la portuaria ciudad de Granadero Baigorria y el Lobo del Oeste pisaba el semi-verde césped del complejo deportivo los padres. El ambiente tenso producto de un partido que determinaba la clasificación en el primer puesto del torneo para el reducido, era la razón por la cual el plantel no podía relajarse hasta que el colegiado diera el pitazo final.
El partido comenzaba flojo y las dudas giraban en torno a un equipo que no podía hacerse dueño de la pelota por mérito de la presión que ejercía el rival. Rosario Norte con una delantera rápida y desequilibarante obligó al Stuka a abusar, muchas veces, del foul y el pelotazo. Tras varios minutos de aguantar, el equipo encontró un golpe de aire y salió a contratacar en los pies de Lucas y Nahuel que eran los mejorcitos de una escuadra que no encontraba el partido. Tiempo antes de finalizar la primera etapa, los albicelestes iban a encontrar el gol en los pies de Querol, quién con una jugada magistral iba a desenfundar un terrible fierrazo al segundo palo que se clavaría en el ángulo.
No pasó mucho tiempo para que Rosario Norte pueda descontar a manos de uno de sus delanteros, que dicho sea de paso complicó mucho al medio campo y la defensa del Stuka.
Comienza el segundo tiempo y el local parece volver a recordar como se juega al fútbol. Pases seguros, contras y un poco de fútbol, le permitió a Lucas Verdini anotar un gol a lo guapo, a lo potrero sacándose tres jugadores de encima y rematando hacia la humanidad del portero quién no pudo contener el fuerte disparo. Luego del gol, el equipo volvió a desacomodarse y sólo le quedo aguantar hasta que el arbitro finalizó el partido.
La sensación de haber logrado el octavo partido al hilo, alegra a un plantel seguro de sí mismo. Pero la realidad es que la relajación es peligrosa y la humildad es importante, por lo que el equipo debe priorizar la idea de seguir jugando como en el principio y no pecar de egocentría. Falta poco para la definición y los partidos que quedan servirán para terminar de aceitar los engranajes de un equipo que gana pero no hace mérito del fútbol que puede dar. El plantel esta bien y confiado, la estrategia por el momento es no dejar de lado el perfil bajo.
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