
Matias Barsotti cuenta cómo siente el fútbol y avisa: “Para mi son todas finales”.
El chiqui no oculta su estirpe paulista y de los titulares de hoy es el único que se inició en las Inferiores de Newells junto al arquero/defensor/delantero Agustin Fydriszewski . “Soy un agradecido de vestir esta camiseta. Es algo muy grande ser parte de este momento histórico que está viviendo el club”, sentencia el volante.
Dice lo que siente sin tapujos: “Yo entro a comerme la cancha”. Y es que así interpreta su forma de jugar los partidos.
Es un jugador de pura cepa. Este momento es algo especial para el Negro “Me siento un privilegiado de estar jugando aca, es algo que no me lo imaginaba tiempo atrás, ni loco”. Y avisa sobre el proximo partido: “Tenemos que levantar cabeza y cuidarnos atras. Nos falta mejorar bastante todavia”.
Y también agregó: “Rescato la actitud que tuvimos, nos estamos conociendo con los compañeros nuevos y eso lleva su tiempo. Pero el grupo esta unido y eso es lo importante. Nadie se quiere salvar solo”.
De su buen nivel individual dice: “No me puse un techo, ni en el fútbol ni en la vida. No me gusta el conformismo. Tengo el anhelo de algún día ponerme la camiseta de la Selección. Es el sueño de todo jugador, pero no me vuelve loco”.
Unos chicos se acercan a pedirle autógrafos y fotos: “Me provoca mucha emoción. Mi cariño es muy fuerte con la gente”, afirma el Chiqui. Y aclara, mientras reparte firmas y posa con una sonrisa: “Soy el mismo de siempre, nunca cambié mi perfil ni tampoco me agrandé”.
“Vamos con simpleza y sin hacer tanto bombo”, cerró el Negro.